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Acompañar a los adolescentes

25/Jul/2016

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La educación de los hijos supone un gran trabajo y desafío, pero cuando llegan a la adolescencia el desafío se hace aún mayor. Genera incertidumbres y muchas preguntas sobre cómo acompañarlos, qué decir y qué hacer con nuestros hijos.

La adolescencia genera profundos cambios, psicológicos y físicos, pero en nuestros tiempos tiene características diferentes a las de otras generaciones. Lo que sí sabemos es que siempre requiere la compañia de un adulto en el crecimiento.

En dialogo con Juan Jóse Santander en Radio María, Atilio Olivetta, médico pediatra y secretario del Comité de Adolescencia de la Sociedad Argentina de Pediatría en Córdoba. Además es especialista en la hebiatría, una nueva rama de la medicina que estudia al adolescente y sus enfermedades.  El doctor Olivetta comentó que esta disciplina "nació como una necesidad primero de los adolescentes. No es facil para el adolescente compartir un consultorio donde hay chicos que lloran, que juegan con juguetes, donde sus tiempos no son los mismos que los nuestros. Además apareció una causa reglamentaria, en algunas provincias un niño a los 12 o en otras a los 14 un niño ya no puede ser atendido por un pediatra y ya pasaría a un clínico de adultos".

"Cuando empezamos a trabajar en esto tuvimos que cambiar algunos paradigmas: en los niños uno tiene que diagnosticar y medicar. Acá el adolescente que se acerca a un consultorio seguramente no viene a buscar un remedio sino a consultar alguna inquietud, un consejo, y una escucha que quizás no tiene en su casa y que lo busca a veces en el médico, en un amigo o en la parroquia. Tiene que tener su espacio y empezar a ser comprendido porque quizás en éstos cambios tan rápidos y bruscos no nos permitió a los adultos acomodarnos a éstas nuevas formas de vida" comentó el dr Olivetta.

En cuanto a cómo acompañar a los jóvenes, el especialista comentó que "yo creo que lo más importante que debe existir, antes de que el niño nazca son los límites. Los padres generalmente tenemos el miedo a que el límite signifique una pérdida en el afecto o en la confianza, y creo que los adolescentes muchas veces están esperando ese límite". "Lo principal de un padre es la presencia permanente, el sembrar, aconsejar y estar al lado" del hijo adolescente, aclaró.

Fuente: www.radiomaria.org.ar


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